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  • Lic. Florencia Casabella

HABLEMOS DE BULLYING

ENTREVISTADOR: ¿Cualquier chiste, adjetivo o comentario es bullyng?

FLORENCIA CASABELLA (FC): No, cualquier travesura o chiste que hace un chico dentro de un aula no puede ser considerada como bullying, sino que tiene que haber una serie de condiciones o patrones para que sepamos que estamos hablando de bullying. En principio tiene que haber una intencionalidad clara de agredir o herir a la otra persona por parte del agresor, como primera condición. En segundo lugar, tiene que haber una clara asimetría o diferencia entre la persona que agrede y la persona que es agredida. Y en tercer lugar, tiene que haber una situación de continuidad, es decir, la agresión tiene que ser repetida sistemáticamente, no basta con que se trate de un chiste o una agresión de forma aislada.

E: ¿Por qué un chico le hace bullying a otro? FC: Bueno, es una pregunta interesante, porque en principio cuando se trabaja la problemática de bullying, se suele hacer mucho más hincapié en la víctima, es decir, en la persona acosada que en el acosador. Se pierde de vista que el acosador está haciendo bullying por algún motivo, eso para empezar... Por otro lado, no hay una caracteropatía o una personalidad determinada que indique que un chico es más propenso que otros a hacer bullying. Sin embargo, una característica que a mí me parece importante en aquellos niños o adolescentes que hacen bullying a otros, no es que buscan la pelea o la confrontación con el otro, con el sujeto acosado, sino que, por el contrario, buscan acosar a alguien que tiene como característica evidente que no se va a defender. De algún modo, hay una intención de hacer del otro sujeto un objeto de satisfacción para el acosador en lo que es el maltrato, el hostigamiento, la humillación. E: Según la UNESCO, Argentina lidera el ranking de bullying en los colegios de la región. Tenemos la ley 26.892 (ley antibullying). ¿Qué falta para revertir esta estadística? FC: En principio, están faltando políticas de prevención más fuertes y en los primeros momentos de escolaridad de un niño. Me parece que el bullying es una problemática que se aborda tardíamente. Yo creo que el bullying o el acoso escolar debería ser abordado en lo que es el nivel inicial, por lo menos en forma preventiva. Por otro lado, si bien ha aumentado un montón, dentro de lo que son las currículas escolares se ha contemplado mucho más el diálogo entre los docentes y los alumnos, creo que todavía faltan instancias de diálogo, instancias en las cuales los docentes tengan la oportunidad de conocer muchos más a sus grupos de alumnos, con los cuales además pasan un montón de tiempo en el día. Y otra cosa que yo observo, que me parece que sería importante a la hora de abordar la temática del bullying, es que hay cierto acoso que se da en el ámbito escolar que no se da solamente entre los niños y los adolescentes, sino también entre los adultos. No solo entre los adultos, sino también los adultos hacia los niños o adolescentes. Y cuando digo esto me refiero a situaciones donde los adultos conversando entre ellos hacen comentarios respecto de los alumnos en forma graciosa, hacen un chiste respecto de un alumno, o hacen un comentario de forma despectiva, y creo que este modo de diálogo que se ha instalado entre los adultos, si bien no es un modo de diálogo que se da frente a los alumnos, instala cierta lógica de desigualdad, cierta lógica de no tolerar las diferencias, que me parece de algún modo los alumnos mismos absorben y después replican en sus dinámicas grupales. Entonces creo que la política de prevención no es solamente dentro de los grupos de alumnos, es decir, con niños y adolescentes, sino también con los grupos docentes, es decir, qué pasa con la diferencia, qué pasa con la tolerancia de la diferencia entre los adultos mismos. E: Según ABA (Anti Bullying Argentina), el 40% de los chicos que sufre bullying no lo denuncia. ¿Por qué pasa esto? FC: Bueno, una de las características más notables en los sujetos acosados es el silencio como norma, como patrón. Es decir, por un lado está el silencio de los testigos, de quienes son los testigos de la situación de acoso, y por otro lado está el silencio como actitud que toma la persona acosada. Y yo creo que no es una actitud que adopta una vez que ha sido acosado, es una actitud que el acosador ya percibe en el niño o el adolescente que va a ser víctima del acoso y que por eso ataca de algún modo. Entonces ya hay una tendencia en esa actitud que toma el sujeto acosado, ya hay una tendencia a callar lo que le duele, lo que le lastima o lo hiere, digamos. Por eso digo que generalmente las situaciones de bullying son silenciadas. E: ¿Cuál es la primera señal de alarma de que un chico está siendo acosado? FC: Yo creo que hay una cuestión que es muy de época, con esto no quiero decir que no haya pasado antes, que es el hecho de que no están dadas las instancias para que un padre o una madre tengan el tiempo de terminar de conocer bien a sus hijos. Me parece que hay algo en relación al acto de mirar a los hijos, simplemente el acto de mirarlos, que está perdiendo calidad y tiempo, que está dado por los trajines de la vida diaria, por el tiempo que quizás los adultos le dedicamos a estar en las redes sociales, a estar con el celular, a estar conectados con otras cosas, y eso quita de tiempo de conocer de algún modo a los hijos, de estar con ellos, de sentarse a conversar, de sentarse a jugar, de estar con ellos. Eso me parece que es una problemática que de algún modo lo que hace es reforzar el hecho de que cuando a un niño o un adolescente le está pasando algo difícilmente el padre o la madre puedan darse cuenta, por lo menos inmediatamente, porque hay un tiempo de dedicación de conocerlos que no está, no está presente. Yo creo que el principal signo de un niño o un adolescente está siendo acosado o le está pasando algo es cualquier cambio que ese niño o ese adolescente manifiesta en el ámbito de su hogar, y un cambio puede estar dado porque llega y no tiene ganas de hablar, o porque empieza a pegar en el contexto de su hogar, porque no quiere comer o porque empieza a comer de más, porque no está durmiendo bien. Es decir, cualquier signo o manifestación de cambio en la rutina de ese niño o de ese adolescente puede dar cuenta de que está sufriendo una situación de acoso, como tantas otras cuestiones que le pueden estar pasando...Y me parece que el único modo de acceder a eso es conociendo al niño o al adolescente, sabiendo cómo es su rutina, sabiendo cómo se comporta y sabiendo ante qué situaciones que no les gustan responden de cierto modo, con los cambios en sus signos y en sus rutinas.

E: ¿Los chicos que son acosados son chicos solitarios? FC: No necesariamente. Yo creo que lo que sí se da como patrón es que son niños o adolescentes que son mucho más callados o que no sobresalen en su actitud en el grupo, en la dinámica grupal, pero no me parece que sean necesariamente chicos que se aíslen o chicos que estén solos, tal vez sí como efecto del acoso se empiezan a aislar, pero no es su característica inicial, antes del inicio del acoso sean niños o adolescentes que sean solitarios. E: ¿Un chico puede ser acosado en un grupo y en otro no? FC: Totalmente. El bullying o el acoso es una dinámica que no se da en cualquier grupo, esto no quiere decir que haya grupos que no sean vulnerables a eso, pero no se da en cualquier grupo y hay muchos niños y adolescentes que en determinado grupo sufren de bullying y en otros grupos están perfectamente integrados y son aceptados con sus diferencias y aceptan las diferencias de los demás. El bullying lo que tiene es que una vez que se instala es una dinámica difícil de salir para la persona acosada y que es difícil desarmar esa dinámica grupal. E: ¿Qué características tienen “esos grupos” vulnerables al bullying? FC: Digamos que un grupo es susceptible o vulnerable de sufrir bullying si está en un contexto institucional en el cual la violencia está legitimada de algún modo. Ahora, que esté legitimada de algún modo no quiere decir que sea explícita o que sea visible a los ojos de todos, pero sí que de algún modo esté legitimado que hay violencia y se naturaliza eso como una forma vincular, y no se interviene sobre eso porque está naturalizada. Eso es lo que yo creo de porqué un grupo puede ser vulnerable al bullying, ahora, me cuesta ir más allá de eso... E: ¿Cómo se sugiere abordar este tipo de situaciones? FC: Una de las cuestiones que me parece que es lo primero que ocurre es que se suele confrontar a la víctima con el acosador, se hace como un careo, o se expone la situación en forma grupal explícitamente, y eso lo que hace es complicar aún más la situación, porque lo que se suele dar en las escuelas es que se produce la conversación en el aula y después, a la salida, la víctima sufre el acoso en el mismo ámbito porque es a la salida de la escuela básicamente, pero fuera de los ojos de los adultos. Entonces, yo insisto en que, si bien la pregunta apunta a cuando el bullying ya está instalado, insisto en pensar que el bullying es una problemática sobre la cual hay que intervenir tempranamente. En principio pensaría en introducir de alguna manera la tolerancia a las diferencias, es decir, trabajar respecto de la diferencia y la desigualdad entre los pares y de cómo eso se tolera y es tolerada por los mismos compañeros del grupo. En segundo lugar, si uno como padre o madre detecta que su hijo está sufriendo bullying o está siendo acosado en la escuela, bueno, lo primero es acercarse y poder hablar con las autoridades de la institución y con los docentes para corroborar si efectivamente esto está pasando y saber de qué modo la escuela lo está abordando, porque creo que hay algo que es fundamental que es que si hay un modo en el cual la escuela está abordando esta problemática es muy importante que en el ámbito del hogar la intervención se sostenga, es decir, que haya un coherencia entre la forma en que está interviniendo la escuela y la forma en que intervengo yo en el ámbito del hogar.

Y por otro lado, me parece que la cuestión es introducir instancias de diálogo periódicas, es decir, donde esa misma intolerancia que se da la diferencia, esas mismas discusiones, ese mismo acoso, esa misma agresión que se da por fuera de la mirada de los adultos se ponga en juego con la intervención de un adulto, y para eso es fundamental que el adulto responsable de esos espacios de diálogo con los niños o con los adolescentes, sea un adulto de referencia para el grupo. Acá es donde introduzco de algún modo nuevamente el concepto de la transferencia, nosotros decimos que la transferencia es un modo en particular de vínculo que se puede dar en muchos contextos más allá del consultorio, entonces es muy importante que el grupo y sus diferentes integrantes tengan transferencia con el docente o el psicólogo o el adulto interviniente en esos espacios de diálogo, es decir, que esa persona sea tomada como alguien de referencia y que no sancione al acosador o que no refuerce el lugar de la víctima, sino que pueda poner, por decirlo de alguna manera, arriba de la mesa qué es lo que está pasando y qué es lo que llevó al grupo a esa situación. Y por último creo que se trata de involucrar a todos los actores en juego, es decir, si vamos a hablar de bullying no vamos a hablar solamente con el acosador y el acosado, vamos a hablar con los testigos también. Si el bullyng es una problemática que se da en un grupo, entonces los actores intervinientes son todas las personas que conforman ese grupo, entonces es importante que esa problemática se hable con todos. E: ¿Una posible intervención es cambiar al chico “acosado” de colegio? FC: Bueno, es un tema el de sacar al chico del grupo. Por un lado, entiendo que desde la mirada de los padres de ese niño o ese adolescente aparezca la necesidad de sacarlo de ese lugar donde está sufriendo y me parece totalmente lógico, entendible, y creo que en un punto muchas veces esa puede ser la solución. Ahora, yo he escuchado muchos casos de niños y adolescentes que fueron cambiados de escuela y en el nuevo grupo volvieron a sufrir la misma situación, entonces creo que hay algo que termina volviéndose estructural si no se soluciona esa situación en el grupo en el cual comenzó el acoso. Esto independientemente de que después el niño o el joven sea cambiado de escuela, pero me parece que si la problemática no es abordada durante o mientras está sucediendo la situación de acoso, si el niño o adolescente es cambiado de escuela sin haber sido abordada la situación o sin haberse intervenido adecuadamente en ese momento, es posible que sufra esa misma situación en otro grupo. E: ¿Cómo se trabaja con ese chico para que no sea acosado nuevamente? FC: Yo creo que un niño o un joven que ha sufrido acoso sistemáticamente en diferentes instituciones, va a necesitar un acompañamiento, un tratamiento psicológico, porque lo más complejo del bullying es que va cavando de algún modo en el sujeto acosado, una humillación que lo va, por decirlo de alguna manera, desubjetivando cada vez más. Va perdiendo cada vez más su capacidad de hablar, su capacidad de confiar en su propia palabra, entonces creo que un sujeto que es víctima de bullying sistemáticamente y en diferentes instituciones, va a necesitar de un espacio para volver a confiar en su capacidad de hablar, en su capacidad de decir lo que le pasa y en su propia voz. En ese sentido me parece que si un sujeto fue víctima de bullying, creo que es muy importante intervenir sobre ese conflicto en ese grupo en particular, y después sí, si ese niño o adolescente se quiere cambiar de grupo porque tiene una mala experiencia asociada al grupo inicial, me parece fantástico, pero no sin antes haber intervenido activamente sobre el conflicto con ese grupo. E: ¿Qué es el Cyberbullyng y cómo se aborda? FC: El cyberbullying es una problemática claramente actual, donde se da la situación de bullying o acoso a través de las redes, entonces ahí no hay una situación de grupo, no hay un grupo, es decir, ahí es más evidente la persona de la víctima y la persona del acosador, y hay un grupo e testigos de los cuales no se tiene ningún dato en particular, son testigos de las redes sociales. Y lo que se busca a través del cyberbullying es que la persona víctima del acoso sea expuesta, humillada, escrachada, como se dice en la jerga de las redes, por un otro que generalmente se esconde en el anonimato, esta es una diferencia bastante importante respecto del bullyng en forma presencial o cara a cara. El acosador en el bullyng, por ejemplo en una situación como en la escuela, es una persona que se muestra activa respecto del acoso, que tiene una actitud de ataque hacia la víctima, en el cyberbullying esto no necesariamente es así. Y lo que pasa en cyberbullying a diferencia del bullyng cara a cara, es que hay un montón de testigos de los cuales no se tiene noticia, y en particular la persona que es humillada o acosada tiene la posibilidad de algún modo de escapar del acoso, pero no puede garantizar que yéndose,el bullying se detenga, porque el acosador puede continuar escrachando o exponiendo fotos o intimidades de la persona acosada sin que esta se dé cuenta, entonces tiene la particular de lo que tienen las redes sociales que es que es difícil de manejar de algún modo. E: Hay una campaña que reza “Si no hacés nada, sos parte”. ¿Qué crees que busca lograr? FC: Bueno, yo lo que creo es que busca responsabilizar a todos los actores de la sociedad respecto del bullying, en una mirada más micro a nivel del grupo, no solamente del acosador y el acosado, es decir, todas las personas que son testigos de esa situación de bullying son parte sin hacer nada. Y por otro lado, yendo a algo más macro, yo creo que los adultos que saben del bullying, que muchas veces no se hacen cargo de que esto está ocurriendo, bueno, si no están haciendo nada son parte del bullying Un contexto en el cual es muy común, donde más se da la situación de bullyng, es el recreo. Y muchas veces el recreo no es solamente para los alumnos sino también para los docentes, entonces todos los adultos intervinientes se abstraen de lo que está ocurriendo en la situación de recreo.

A mí me parece que la intervención del adulto tiene que ser activa durante toda la jornada escolar, y creo que es importante ser parte de los espacios recreativos y de diálogo de los niños en la escuela e insisto, en el ámbito del hogar, es decir, si bien es cierto que los niños tienen que tener su momento del juego y esparcimiento más allá de la mirada del adulto, sí creo que es importante que haya momentos en que los adultos miren a los niños y formen parte de sus espacios de recreación y sus espacios de juego. Creo que solamente de ese modo, siendo parte de la vida diaria de cada niño y de cada adolescente, de cada sujeto en formación, es que estamos haciendo algo.

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